Filosofía
Con el correr de los años las
tareas domésticas o el cuidado del jardín se tornan una dificultad, y a
menudo se necesita ayuda para cumplimentarlas.

Cuando el caminar ya no es un
placer no sólo se reduce la
movilidad, también el contacto y las actividades sociales que conllevan el
poder desplazarse.

Si su familia está lejos o
imposibilitada para ofrecerle ayuda en forma cotidiana, el peligro de
aislamiento y el sentimiento de soledad comienza a ser una amenaza.